América Latina sigue lejos de inyectar las primeras vacunas contra el COVID-19, pero esta semana Chile, México, Ecuador, Panamá y Costa Rica despejaron el camino al dar luz verde a la vacuna de Pfizer y BioNTech.
Mientras se aceleran las gestiones para conseguir la vacuna, que Estados Unidos y Canadá empezaron a suministrar esta semana, América sigue sumida en una tragedia diaria, con casi 31 millones de positivos por COVID-19 y 786 mil muertos acumulados, informó este miércoles la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las alertas se ciernen sobre Canadá, Panamá, Brasil, Colombia y Belice, con la curva al alza, advirtió la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Carissa Etienne. Estados Unidos sigue en una alza descontrolada de infecciones con la marca de haber superado la barrera de los 300 mil muertos.
A nivel mundial, los positivos por COVID-19 ascendieron hoy a 71.9 millones, después de que se notificaran casi medio millón de nuevos casos y los muertos se mantienen en los 1.6 millones, 8 mil 400 en la pasada jornada.
Más cerca de la inmunidad
Chile y Ecuador aprobaron hoy el uso de la vacuna Pfizer, constituyéndose así en los dos únicos de Sudamérica en admitirla para frenar el virus. Se suman a las decisiones de México, Costa Rica y Panamá que ya han autorizado el plan de vacunación.
Además, los países latinoamericanos siguen cerrando acuerdos con las farmacéuticas, a pesar del competitivo mercado. Diferente es la situación de Estados Unidos que alardeaba este miércoles de sus prominentes existencias, que hasta le permitirían compartir sus “excedentes” con sus “aliados” en el mundo.
“Creemos que tendremos excedentes en nuestro suministro de vacunas, y por eso el presidente (Donald Trump) firmó un decreto comprometiéndose a tomar esos excedentes, de vacunas y de capacidad manufacturera” y usarlas “en beneficio de la comunidad mundial”, agregó Azar.
Pero la generosidad de Trump contrasta con el recelo que mostró al firmar otra orden ejecutiva que impide que las vacunas producidas en el país sean utilizadas en el extranjero y que ha causado preocupación en Canadá por la posibilidad de que el medicamento sea retenido en el país vecino.
Canadá ha recibido en las últimas horas alrededor de 30 mil dosis de la vacuna de Pfizer, cuyo uso fue aprobado a mediados de la semana pasada, y espera recibir antes de que termine diciembre un total de 249 mil dosis del suero. Además, continúa sus negociaciones con Moderna para asegurarse más dosis de su vacuna, que espera aprobar la próxima semana.
Multilateralismo, esperanza de América Latina
Ante las imágenes de las primeras inyecciones en el norte del continente, América Latina acelera los acuerdos con las farmacéuticas y confía en los organismos multilaterales para asegurarse un acceso lo más pronto posible al antídoto.
Uno de esos impulsos lo está dando la OPS, la oficina regional de la OMS, que afirmó este miércoles que dialoga con Moderna y Pfizer para garantizar el acceso universal a la vacuna en el continente americano.
“Ya tenemos dos productores que han firmado acuerdos para ofrecer una cantidad de vacunas para 2021 y tenemos dos productores en proceso de negociación”, aseguró el subdirector del organismo, Jarbas Barbosa en la última rueda de prensa del año.
Además, al menos 27 países americanos han firmado acuerdos con COVAX -la plataforma mundial de investigación de vacunas- para adquirir dosis de las farmacéuticas, mientras que otros nueve la recibirán como donación por sus condiciones financieras aunque todavía no se sabe cuándo.
“Ahora mismo tenemos 900 millones de dosis de la vacuna contratadas para que nos las entreguen, y tenemos opciones que aumentan eso a un total de 3 mil millones de dosis”, dijo hoy el secretario de Salud de EE.UU., Alex Azar, en una rueda de prensa.

